6/23/2011

Cuando las olas vienen de regreso

Cuando las olas vienen de regreso,
traen consigo la espuma, el agua y la sal.

La arena firme las recibe,
y sabe quedarse con suficiente humedad.
Dejando ir hasta la próxima,
algunas partículas de su inmensidad.

Cuando las olas vienen de regreso
cambian las formas de la identidad,
ya no es ola y arena alejadas
sino playas de verdad.

Playa de ola y arena,
fronteras de aqui y de allá,
orilla que existe en el entre.
Entre que viene y se va.

6/22/2011

Construir

Continuando con la construcción, encontré una definición Deleuziana que me gustó:

"Construir es agenciar. Agenciamiento es apropiación deseante, disposición, concatenación, arreglo, en el sentido en que se produce el arreglo de elementos diversos en una habitación cuando esperamos visitas (...) Desear es construir un agenciamiento, construir un conjunto"*



6/21/2011

Peliculas IV

Ayer vi la película "Good Will Hunting" que tradujeron "En busca del destino".

Para quienes la vieron, solo una reflexión acerca del vínculo entre el joven paciente Will (Matt Damon) y su terapeuta Sean (Robin Williams).

Ninguno de los dos podía anticipar los efectos del encuentro -nunca se puede- y sin embargo ambos aceptaron que ello ocurra. Al principio, cada uno desde un lugar conocido, seguro.
Luego, desde la activa construcción en el vínculo, de lo que está por venir.

Will es una especie de genio que sabe mucho sobre muchos temas y desde allí se posiciona como recurso defensivo. Cuando tienen el primer encuentro en el consultorio, Will rápidamente ataca a Sean haciendo lecturas apresuradas sobre una pintura que encuentra allí. Le dice: "En la tormenta cualquier puerto viene bien. Elegiste a la mujer equivocada"  Sean el terapeuta detiene el ataque.
En el siguiente encuentro, Sean interviene diciéndole algo así : "La otra noche no pude dormir, hasta que pensé y me di cuenta que sos un niño. Caí entonces en un profundo sueño. Crees que sabes algo sobre mi porque viste la pintura en mi consultorio. Es como que yo pensara que sé algo sobre vos por haber leído "Oliver Twist" (Will también es huérfano) Si te hablo sobre arte, seguro vas a poder hablar sobre Miguel Ángel. Debes saber mucho sobre su historia. Pero no sabes lo que se siente al estar en la Capilla Sixtina. Ni conocés el olor que se percibe al estar allí. Si te hablo sobre el amor, vas a poder citar poemas, autores y novelas, pero no vas a saber lo que se siente despertar junto a la persona que amas. Ni conocés todavía el dolor de una pérdida. Todavía estás muy asustado como para empezar a vivir"

Los movimientos subjetivos en cada uno de ellos, no fueron sin el encuentro con lo más ajeno del otro.




 

6/03/2011

Peliculas III

La siguiente es una nota que envié en respuesta a un artículo que leí sobre la película "El cisne negro":


" Agradezco haber encontrado tu escrito titulado "El cisne "algo" psicótico". Es una buena película y disfruté mucho al verla. También yo hice mis conjeturas tratando de encontrar sentido allí donde parece no haber ninguno. Está buena la articulación lacaneana que realizás sobre lo que pudiste ver en la película. Me preguntaba al leer, si aquello que nombrás como "estructura psicótica- brote psicótico" (de orden singular) no sería acaso más conveniente comenzar a pensarlo (y luego si, nombrarlo) como una construcción colectiva, al menos sostenida por más de uno. Es claro que la madre de la protagonista es un personaje muy peculiar, pero no solo ella conduce a su hija al lugar de lo que no hay. Su jefe perverso y manipulador que, estando al tanto de la fragilidad emocional de la protagonista, sostuvo la misma dirección en sus decisiones. La bailarina vieja y depresiva que no puede dejar caer sus identificaciones gloriosas, su compañera adictamente narcisista que hasta se satisface en ver a la otra ganando la escena, el mundo del ballet clásico que ofrece como lugar, uno para muchos. Una multiplicidad de elementos que toman de la mano a la inestable subjetividad de la protagonista y la conducen, casi sin opción, no a resolver los conflictos que de la situación pudieran emerger, sino más bien a poner en acto aquello que ninguno de los otros pudo elaborar de un  modo más saludable. Nuevamente, celebro haber encontrado un escrito como este. Aunque más no sea para tensar un poco la cuestión. Una práctica siempre nutritiva. Saludos"

5/26/2011

Peliculas II

Hace algunas semanas me prestaron una copia de "Un buda". Es una película argentina de no muy buenas actuaciones, pero sensiblemente agradable.

Ya la había visto en el 2007 cuando, como dijo un amigo el otro día, me "la recetaron". Así es. En ese año tan particular en el transcurso de mi vida, me dijeron un día: "vos tenés que mirar esta película" y yo la vi.

La película cuenta la historia de dos hermanos: uno es muy racional y el otro está en busca de un camino espiritual. El primero es un tipo solitario, que no puede creer en nada que no sea aprehensible por la razón.
El otro es un tipo raro, bastante raro. Pero sensiblemente conectado con su entorno.

Ambos perdieron a sus padres cuando eran niños. Un grupo de tareas se llevó a los padres y los desapareció. Los niños quedaron al cuidado de su abuela.

Sus vidas como búsqueda. Del encierro individual a la búsqueda sintonizada con otros. Colectiva.

Una linda película.

5/19/2011

Peliculas

En el año 1994 se estrenó una película que fue traducida en el país como "El perfecto asesino". Fui a verla al cine con un amigo del colegio,  a quien no veo desde hace unos cuantos años. El titulo original es "Leon: The Professional".
La película cuenta sobre Leon (Jean Reno),  un inmigrante Italiano que apenas llegado a NY comienza a trabajar como asesino a sueldo, un "cleaner" (limpiador). Al personaje lo presentan como siendo un tipo solitario, hábil en su arriesgado trabajo y un tanto infantil (toma leche durante toda la película).
El otro personaje lo interpreta Natalie Portman, que en ese momento tendría unos 12 años. Su personaje, Mathilda, una puber un tanto adultizada que fuma cigarrillos a escondidas de su padre y juega a coquetear con Leon.
Resumidamente, matan a la familia de Mathilda y ella en busca de venganza se asocia a León para que este le enseñe el trabajo de "cleaner". A cambio ella le ofrece enseñarle a leer. Hacen un pacto.
Luego se desarrolla la historia, que no voy a contar acá por si la quieren ver.

Sobre lo que quiero escribir es sobre la censura. En el año 1994 se estrena esta película. Durante los años que siguieron varias veces pude volver a verla, al punto de aprenderme de memoria algunas líneas de los textos. 

En el año 1999 tuve la suerte de poder viajar a Austria. Estando una noche en la habitación donde me hospedaba vi por televisión que estaban pasando la película que tantas veces había visto.
"Puedo verla", pensé, "aunque esté en alemán (no entiendo nada de ese idioma) ya se lo que dicen"

Para mi sorpresa, encontré en esa versión televisiva unas cuantas escenas que nunca había visto las veces que vi la película. Y no por distraído. Eran escenas nuevas!! ¿O era que en la versión conocida por mi, había censura? Que problema!! Las nuevas escenas seguían estando en alemán!! y ahí si que no pude entender.
Mi imaginación llenó de sentido esas escenas. Pero me quedé con las ganas de entender.

Desde ese año en adelante y con la aparición de internet,  bajé varias veces la película tratando de encontrar la versión que estuviera "completa". Ahora sabía que no estaban contando toda la historia si no dejaban ver esas escenas también. Aportaban mucho a la historia. Permitían conectarse mucho más con lo que a los personajes les pasaba. El vínculo entre ellos tomaba otras dimensiones, haciendo que el final de la película fuera mucho más significativo aún.

Cuestión, nunca encontré la versión completa, hasta ahora.

Pasaron más de 10 años desde que escuché la película en alemán sin entender!
El otro día, miré las escenas, pude leer en castellano los subtítulos y escuchar en inglés lo que decían.

Para quienes hayan visto la película en su versión censurada, les recomiendo pasar por esta otra versión, hacer el ejercicio de encontrar las diferencias y dejarse impactar.

Para quienes nunca la vieron, es una buena oportunidad.

5/08/2011

Lloviendo

Sin saber aún de que modo empezar,
dejaré que mis palabras fluyan otra vez.

Con un viento de escaso ruido
te pido que me escuches
sin más que permitir
que la brisa silbe una melodía en ti.

Luego tendrás el tiempo para evaluarla
y podrás sentir lo que ha dejado
y lo que el viento se llevó.

Sin temor al intercambio,
te doy con el aire mis sentimientos.
Deja que la brisa
recorra tu figura, trata de hacerlo.

Son solo palabras cargadas por alguien
que tiene montones para rehacerlo.

No pidas lagunas,
porque tendrás mares abiertos.
Bucear allí dentro no es simple por cierto,
tendrás con el aire reservas por dentro.

Y soplarás no para mi, ni para otros, lo que hay en ti.

Si dejas que el río fluya hasta la mar,
de ahí hacia el cielo y vuelta a empezar,
entonces la vida tendrá más valor,
ser parte del ciclo es sabio.

5/03/2011

¿Espejo?

Un espejo que no refleja
¿es un espejo que no quiere trabajar?

¿O es un espejo que simplemente no puede reflejarlo todo?
Conoce su limitación.

4/28/2011

Solo un tramo del camino

Suelo ir al centro tomando siempre determinado colectivo y determinada linea de subte. Cada día de la semana salgo desde un lugar diferente (el hospital, el consultorio, mi casa) y desde cada lugar siempre viajo de la misma forma. Voy sin querer, reconociendo a los vecinos, a la gente que también toma el mismo subte en los mismos horarios, a personas de los barrios que siempre están en el mismo lugar. Hay cierta rutina que se instala sin darse uno cuenta de ello. A veces pasa, que algo diferente aparece en la rutina y el viaje al trabajo comienza desde un lugar no habitual. Me alegro cuando ello ocurre. Porque hace que caiga en la cuenta de las rutinas instaladas más allá de la cuenta y porque me da la oportunidad de aflojar las rigideces innecesarias de las repeticiones. El otro día tuve que ir a hacer un trámite. No suele estar bueno ir a hacer trámites. De hecho no lo estuvo, pero al salir de ahí, inicié el viaje al trabajo por calles distintas a las habituales y tomé otros transportes que los de siempre. Me gusta ir por calles nuevas, conocer nuevos lugares, viajar. Al realizar ese viaje no común lo que agradablemente me llamó la atención fue que en el viaje vi por la calle a personas a las que no veía hacía mucho tiempo. Personas que no circulan por mis recorridos, que no usan las mismas calles, ni comparten horarios conmigo. Personas a las que conocí hace un tiempo atrás, por haber compartido algún tramo del camino, solo un tramo del camino.
Y ahí estaban, circulando por sus propias rutinas, por sus calles, por sus horarios.

Esta simple experiencia de la vida urbana me hizo pensar en que el tiempo y el despliegue de las actividades a las que cada quien se dedica, van conformando circuitos - los propios y los ajenos- y cómo se va olvidando torpemente la forma que toman los caminos de los otros.

El profundo aprendizaje de haber cambiado el recorrido ese día -en el fondo para encontrarle un beneficio al trámite realizado- es saber que tanto el camino propio, como el de los otros, no se va delineando sino por los tramos compartidos. Aunque más no hayan sido, solo un tramo del camino.