4/04/2011

Si pudiera, o pudiese.

Si pudiera hacerte llegar 
lo que de mí proviene
lo que de mi deviene. 

Si pudiese hacerte entender
lo que por vos yo siento
lo que por vos reviento. 

Tan solo si pudiera,
escribir mi adentro 
Tan solo si pudiese
conectar mi aliento. 

Si pudiera lo escribiría en mil idiomas 
Y si pudiese leería tu rosetta

Si cuando viejos pudiéramos besarnos
 entenderíamos: lo que hicimos fue escribir los años.

El cierre

Todo lo que empieza, termina.
Termina y se transforma.
Y así es que estoy viendo de qué modo terminar este blog.
Algo ya está hecho.
Ya pasó su tiempo.
Es tiempo ahora de escribir en otro espacio.
De otro modo.
Otra cosa.
Otro fin.

Canción de cuna para las penas

"Ay ay ay... 
Pena penita pena...
Duele el almita, duele...
Ay ay ay..."


 Como decía Atahualpa:

"Por eso el hombre al cantar,
con emoción verdadera,
echa su pena p'ajuera
pa que la lleven los vientos,
y ansí, siquiera un momento 
se alivia su embichadera"

Sueño

Un sueño de hace unos días.

"Se caían los pilares que sostenían el armado de una carpa de circo. Mi amigo miraba desde lejos y se reía al verme intentar volver a colocar los pilares sobre los médanos de arena sobre los que estaba armado el circo y no lograrlo" 

Pensé: "Habría que armar un edificio"

Ah, la tentación...

La tentación de seguir escribiendo en este blog
surge cuando los vientos traen de retorno las resonancias de lo escrito. 

Así, en silencio, sin saber quién lee, o qué entiende. 
Miles de motivos para escribir. 

Por ahora solo uno:
la terrible y dulce tentación.

Construir

Cada tanto está bueno ir al diccionario:

Construir: 
1-"Fabricar una obra material, de acuerdo con una técnica de trabajo compleja y usando gran cantidad de elementos"
2-"Elaborar una teoría o proyecto a partir de la combinación de diversos conceptos
3-"Disponer de determinada manera los elementos de una obra artística
4-"Unir y ordenar debidamente las palabras o las oraciones de acuerdo con las normas de la gramática"

Alta presión

Con el tiempo

me voy dando cuenta 

de lo importante

que es

cuidarse

a uno mismo.

2/14/2011

Hablemos claro

Me encuentro en un lugar en el que no siempre puedo decir lo que me gustaría decir. Se me explica que no debo, por prudencia, decir lo que se me ocurre si no quiero violentar a quien me escucha.
Me pregunto ¿Todo lo que digo tiene ese signo negativo? ¿Todo lo que quiero decir puede violentar? ¿Y cuando digo algo que pienso que no va a violentar? ¿Violenta de todas formas?
Se me explica que lo que digo no solo se calcula por el contenido de lo que expresa, sino también y sobre todo por el lugar desde donde lo digo.
Pienso ¿Digo desde el mismo lugar en todos los lugares? Porque quiero creer que aún puedo estar en varios lugares, no a la vez, claro, pero si en varios dentro de la secuencia que hace a mi-temporalidad.
El lugar irreductible de mi, pero de un mi que deviene cada vez un lugar diferente. ¿cuantos mi hay para quienes me escuchan?

Una idea, un pensamiento, una ocurrencia, una ficción. Al menos una de cada una han ido a parar al cajón de "lo que no tengo que decir"

Y si lo digo...?

1/28/2011

Virtual.

Reservorios de viejas historias,
acercamientos prudentemente mediatizados a nuevas personas,
distancias actuales que se atraviesan con clicks.

Instantáneos.

Parece que no vale el tiempo.

Ventanas vidrieras que venden imágenes,
o textos como este, lanzados al espacio,
o al mar. Ya no en una botella.
En miles de botellas.

Confianza absurda en la buena leche,
de quien lee, de quien mira,
de quien se nutre con ello.

Publicaciones que ofenden,
imágenes ajenas, copetes generadores de opinión
Irresponsabilidad editorial. 

Pérdida de las dimensiones,
abrir canales que conectan,
como el de Panamá
Requiere cuidar mareas.

Haciendo las llaves de algún dique,
con suerte, a veces,
dejan de ser virtual.